Los océanos nos han acompañado a lo largo de todo nuestro proceso evolutivo: la vida se originó en los océanos, y los organismos conservamos esa herencia al estar compuestos en una alta proporción por agua. Recordar nuestra responsabilidad con su conservación es solo el primer paso de lo que como humanidad les debemos. Bajo las olas habitan los verdaderos pulmones de la tierra y el refugio de miles de especies: los bosques de algas marinas que hoy libran una batalla silenciosa por su supervivencia.
Ante los desafíos climáticos actuales, el Instituto de Investigación en Cambio Global de la Universidad Rey Juan Carlos (IICG-URJC) lleva a cabo diversos estudios con la misión de descifrar y alertar a la comunidad científica sobre los impactos ambientales actuales y futuros. En este esfuerzo, destaca la labor científica de algunas investigadoras del IICG-URJC que estudian el medio marino; María del Brezo Díaz-Caneja Martínez, Sandra Hernández Arenas, Rosa María Viejo García y Rosa María Chefaoui Díaz han liderado recientemente estudios relevantes publicados en prestigiosas revistas como Marine Pollution Bulletin o Journal of Biogeography.
En latitudes templado-frías las macroalgas desempeñan un papel fundamental en los ecosistemas marinos, actuando como especies fundadoras y siendo verdaderas ingenieras ecosistémicas. Esto quiere decir que no solo actúan como productores primarios, capturando carbono y transformando la luz solar en energía, lo que las convierte en la base de la cadena trófica, sino que también proporcionan hábitat, refugio y alimento a otras muchas especies que, por tanto, dependen de ellas. De este modo, a su vez, sostienen la pesca artesanal y comercial y la biodiversidad costera de los océanos.
Sin embargo, el calentamiento de mares y océanos, combinado con las actividades humanas, está favoreciendo la expansión de macroalgas exóticas invasoras, lo que supone una amenaza directa para especies nativas. Los estudios muestran que, a escala global, la temperatura del agua es el principal factor que determina su distribución. Sin embargo, cuando se analizan los procesos a escala regional, este factor pasa a un segundo plano: la huella humana, en especial el tráfico marítimo y la proximidad a puertos comerciales, se convierte en la principal vía de entrada y expansión de estas especies invasoras (Hernández et al., 2024). Estudios como este, que combinan distintas escalas espaciales usando modelos de distribución de especies, muestran una interesante paradoja: mientras que el clima determina dónde pueden vivir estas algas a nivel global, es la actividad humana la que, a escala regional o local, facilita su llegada y establecimiento. En otras palabras, el cambio climático marca el escenario, pero somos nosotros quienes, con nuestras actividades, abrimos la puerta a estas invasoras.
Además, tal como señala Hernández et al. (2024), bajo el escenario climático más desfavorable proyectado para finales de siglo, tres de cada cuatro especies analizadas podrían sufrir reducciones drásticas de su distribución, siendo incluso superiores al 97 % a escala regional. En este contexto, zonas como Galicia podrían convertirse en uno de sus últimos y más frágiles refugios climáticos, gracias al enfriamiento de sus aguas provocado por los afloramientos costeros.
Por desgracia, el calentamiento global no solo afecta a las macroalgas de nuestros océanos, ya que, en latitudes tropicales, los corales –que tienen el mismo papel ecológico que las algas– también están seriamente amenazados. Así, en 2019, científicos/as de la Universidad Rey Juan Carlos analizaron en el océano Atlántico el hidrocoral de fuego Millepora alcicornis, una especie estructural fundamental que proporciona hábitat a cientos de organismos marinos (Rodríguez et al. 2019). Este estudio destacó por la incorporación de un enfoque innovador con capacidad de alerta temprana: un modelo híbrido de distribución de especies que incorporaba información fisiológica de la especie obtenida experimentalmente, algo que a menudo queda fuera de los modelos tradicionales. Los resultados fueron especialmente reveladores. Mientras que muchos modelos convencionales subestiman el impacto del calor extremo, este trabajo predice con mayor realismo un futuro marcado por fuertes contrastes: por un lado, una alarmante contracción del hábitat en regiones como el Caribe y el Golfo de México, donde las zonas de coral superarán sus límites térmicos; y por otro, su posible expansión hacia latitudes más altas, como ya sugiere su reciente colonización en las Islas Canarias. Este tipo de hallazgos resulta fundamental para anticipar y gestionar el futuro de la biodiversidad oceánica.
Esta metodología híbrida ha sido ya aplicada en otros estudios más recientes con macroalgas llevados a cabo por las investigadoras del IICG-URJC (Hernández et al. 2026), donde los resultados nuevamente alertan de la urgente necesidad de proteger los océanos, porque al hacerlo estamos protegiendo nuestro propio futuro.
No basta con comprender el problema; es necesario actuar con decisión para conservar la vida que sustenta estos ecosistemas. La creación de Áreas Marinas Protegidas no es una opción, sino una herramienta imprescindible para garantizar la supervivencia de especies clave y mantener el equilibrio de nuestros mares (Hernández et al., in press). Hoy, más que nunca, el océano necesita nuestro compromiso: reducir nuestra huella, apoyar la ciencia y exigir políticas de conservación valientes. Porque cada acción cuenta, y aún estamos a tiempo de preservar la riqueza que sostiene la vida en el planeta.
Referencias bibliográficas:
- Hernández, S., Arenas, F., Haberle, I., Rodríguez, L., Carreño, F., & Martínez, B. D.-C. (2026). Hybrid Projections Improve Prediction of Distributional Shifts of Invasive and Native Seaweeds Under Climate Change. Journal of Biogeography, 53(1), e70152. https://doi.org/10.1111/jbi.70152
- Hernández, S., Franco, J. N., Olabarria, C., de Bettignies, T., Des, M., Barrientos, S., Piñeiro-Corbeira, C., García-Tasende, M., Peteiro, C., Babé Gómez, Ó., Lanza-Arroyo, P., Viejo, R. M., & Martínez, B. D.-C. (2026). Distribution modelling to identify threats and conservation needs for kelp forests in a warming region. En revisión en Journal of Environmental Management.
- Hernández, S., Martínez, B. D.-C., & Olabarria, C. (2024). Predicting habitat suitability for alien macroalgae in relation to thermal niche occupancy. Marine Pollution Bulletin, 208, 116953. https://doi.org/10.1016/j.marpolbul.2024.116953
- Rodríguez, L., García, J. J., Carreño, F., & Martínez, B. (2019). Integration of physiological knowledge into hybrid species distribution modelling to improve forecast of distributional shifts of tropical corals. Diversity and Distributions, 25(1), 715-728. https://doi.org/10.1111/ddi.12883
